Este viernes se dará a conocer la sentencia para el sujeto que mató a la empleada de limpieza que intentó ingresar a su casa por error.

Maria Florinda Ríos Perez de Velazquez falleció el 5 de noviembre de 2025, luego de recibir un disparo en la cabeza, tras intentar abrir la puerta de la casa equivocada. El hecho tuvo lugar en Whitestown, Indiana y el asesino (Curt Andersen) quedó libre sin culpa a disposición de una decisión judicial. Finalmente el 17 de noviembre se dio a conocer que Andersen ha sido detenido por cargos de homicidio voluntario.
Todo comenzó cuando la mujer de 32 años intentó ingresar a la que creía que era la propiedad que tenía que limpiar, pues Rios era trabajadora doméstica y tenía una limpieza programada para dicho día a las 7 de la mañana. Detrás de ella se encontraba su esposo, quien no se dio cuenta del disparo, hasta que Ríos cayó para atrás en sus brazos y vio la sangre. Fue allí cuando dio aviso a las autoridades de inmediato, para más tarde recibir la confirmación de su deceso.
“Maria intentó usar las llaves otorgadas por el encargado de la empresa de limpieza, y fue allí cuando el disparo atravesó la puerta e impactó directamente su cuerpo”. Relató Mauricio Velazquez, esposo de María, ante las autoridades policiales. Según las autoridades, no había pasado más de un minuto desde que la mujer estaba intentando abrir la puerta, hasta el momento en el que, sin advertencia previa, Andersen le disparó.

Así fue como, un simple error de equivocarse de dirección le costó la vida a esta jóven hispana, proveniente de Guatemala, país donde sus restos fueron trasladados para su entierro. “Maria fue una esposa devota, una madre amorosa, una hermana cariñosa y una hija muy querida. Era conocida por su hermoso espíritu, su bondad hacia los demás y el amor que brindaba a su familia cada día”, relata su obituario.

La historia de Perez de Velazquez no pasó desapercibida y ha conmovido al país entero, desde inmigrantes hasta los propios ciudadanos estadounidenses. No solo porque es un error que le ha sucedido, al menos una vez, a cualquiera que trabaja como personal doméstico u otro trabajo que requiera ingresar a casas ajenas constantemente, desde personal de limpieza hasta jardineros, plomeros o repartidores de comida. Sino también por lo que simboliza su muerte: la pérdida injusta de una mujer inmigrante, hispana, trabajadora.
A lo largo de las últimas dos semanas se han abierto muchos debates alrededor del disparo que le quitó la vida a Velazquez. Cuál fue el motivo de la acción realizada por Andersen: le disparó por su apariencia hispana, por asumir no poder comunicarse con ella por no hablar inglés, por la concepción de que todo inmigrante es criminal, o simplemente por rechazo hacia lo extraño. A su vez se ha puesto en la mesa el tema sobre la falta de protección y el desamparo que viene junto con la desregularización del trabajo doméstico en los Estados Unidos.

El lado de Andersen
A pesar de estos debates, Andersen asegura que luego de escuchar el ruido de la puerta, fue asustado al cuarto donde tenía el arma y disparó desde el segundo piso hacia la puerta principal, para evitar que ingresaran a la propiedad. Se dijo a sí mismo: «¿Qué voy a hacer? No van a irse y tengo que hacer algo ahora». Luego más tarde en sus declaraciones dijo que cargó su pistola, volvió a las ventanas y vio a la gente «empujando» en la puerta y volviéndose más agresiva. Sin embargo la esposa, al hacer su declaración, aseguró que Andersen, mientras hablaba con su vecino, le dijo que él no dudaría ni un segundo en disparar a cualquiera que intentara ingresar en su casa.
Este es un caso que, sin dudas, ha dado paso a una discusión mucho más amplia que trae consigo la pregunta sobre los límites de portación de arma para defensa personal. “Stand-your-ground-laws” es un estatuto que actualmente se encuentra presente en más de la mitad de los estados (31) pertenecientes a los Estados Unidos y que básicamente permite que las personas usen la fuerza, incluso mortal de ser necesario, para defenderse de amenazas percibidas.
Por el momento, Curt Andersen se encuentra en la cárcel del condado de Boone, y tendrá su primera aparición en la corte, frente a una audiencia judicial, este viernes. El hombre de 62 años podría enfrentarse a una condena de entre 10 y 30 años de prisión y una multa de 10.000 dólares. Condena que, incluso de cumplirse, parecerá injusta al esposo y los cuatro hijos que han perdido para siempre a Maria Florinda Ríos Perez de Velazquez.





Deja un comentario